EL MUNDANAL RUIDO (IV)
A raíz de encontrar esta novela e investigar un poco sobre el autor, me compré un libro editado por la Obra Cultural de la Caja de Ahorros Provincial de Málaga, en 1970 que recoge 12 historias bajo el nombre de “Doce costumbristas malagueños”.
En la historia 9ª aparece el capítulo tercero de “El Mundanal Ruido” bajo el título “Los Inocentes”, de Ramón A. Urbano Carrere. Otros de los autores costumbristas que aparecen son: Serafín Estébanez Calderón, Pedro Gómez Sancho, Salvador Rueda Santos, Narciso Díaz de Escovar, y así hasta doce.
En el prólogo del libro aparece una clara descripción de lo que significa el costumbrismo:
“El costumbrismo es la historia menuda de cada día, el quehacer repetido, el pregón de cada hora, las pequeñas virtudes y los pequeños vicios de sus habitantes, el tonto y el listo del momento, los dimes y diretes, los recuerdos, todo lo que el pueblo ve y practica a diario sin valorar su autenticidad ni su importancia.”
Ésto me confirma la idea de que la novela de nuestro virtuoso violinista Gabriel, está basada en hechos reales, que a finales del siglo XIX, Fortuna, el dueño de la bandera de la parranda (alcalde), bajaba por Pascuas a Málaga a pedir limosnas para los Santos Inocentes, que esta tradición ya la venía haciendo su abuelo, que iban correctamente uniformados en sus visitas a la ciudad (camisa blanca, faja, chaleco, pantalón oscuro y el sombrero de flores) y que las limosnas recogidas por la Parranda de Inocentes, se repartían entre los parranderos, lo que no quita que hubieran otras Pandas que recogieran monedas para entregar en las ermitas.
y Gabriel uniformado