miércoles, 15 de agosto de 2012


NUEVA ETAPA

Quiero iniciar una nueva etapa del blog y para ello lo primero que he llevado a cabo es la exportación de todos los artículos de blogger a wordpress. 

En  pocos días continuaré con la publicación de nuevas entradas en:      violinsantacatalina.wordpress.com

jueves, 11 de agosto de 2011

OTRO
MOSAICO THEOPHOROUMENE

Mosaico Theophoroumene. Oficina de excavaciones de Pompeya 17735.
Encontrado en la zona del Vesubio.

     La primera publicación de este mosaico fue la que realizó Stefani (Stefani. Grete. 2000 "Mosaici sconosciuti dall'area vesuviana" En las actas de la VI reunión de la Asociación italiana para el estudio y la conservación del mosaico, 279-90. Rávena: Edizioni del Girazole) y lo coloca en el segundo estilo, fechado tradicionalmente en el I siglo a.C.

     Desde Kisamos, en la isla de Creta, llega el capítulo más reciente en la tradición iconográfica de la Theophoroumene, un mosaico inscrito que será publicado por Stavroula Markoulaki (Markoulaki, Christoudoulakos, y Phragkonikolaki 2004, 370-71). Sus rasgos estilísticos sugieren una fecha tardía, posiblemente en el siglo cuarto o quinto. Dado que las estatuillas de Mirina son, posiblemente, un poco anteriores que el mosaico de Dioscórides, que está fechado a finales del siglo II a.C., nuestro registro visual sobre la Theophoroumene abarca casi seis siglos, proporcionando así un excelente ejemplo de lo que Green and Steberg (MNC3 1.85) llama la "muy tenaz" tradición iconográfica de la Theophoroumene.

     Stefani nos cuenta que el mosaico, al tener un fondo diferente, aparentemente un templo, mostraría otro momento de la escena, que tiene lugar después de la escena de Dioscórides (que Stefani afirma que reproduce una procesión).

     En cuanto a la transmisión textual que nos ha llegado sobre la Theophoroumene de Menandro, podemos decir que sólo uno o posiblemente dos papiros se le pueden atribuir (PSI 1280 y 1480).

     PSI 1280: Fechado a finales del primero o inicios del segundo siglo, conserva dos columnas de texto más o menos dañadas, atribuidas a la Theophoroumene con los siguientes argumentos: además de referencias a una chica que "está divínamente poseída", contiene los mismos nombres inscritos en el mosaico de Mitilene, Lysias y casi con toda seguridad Kleinias, así como una antigua forma léxica verbal citada sólo por Menandro (parasta). Se está realizando una prueba musical para determinar si la chica que da nombre a la obra, está realmente poseída o simplemente lo finge.

     PSI 1480: Este segundo papiro atribuido a la Theophoroumene, data del siglo I a.C. o del siglo I y conserva un himno a Cibeles con líneas cantadas y algunas líneas de diálogo cómico normal. Handley (Handley, Eric W. 1969. "Notes on the Theophoroumene of Menander" BICS 16:88-101), entre otras posibilidades, sugiere que este texto es la respuesta de la chica poseída, a la escena de la prueba musical de la obra.

     El tema de esta escena puede haber sido un factor clave para su supervivencia. Esta es una escena de entretenimiento, con actores que hacen música: es una buena escena para las áreas domésticas dedicadas al entretenimiento y festividades. Algunos espectadores podrían haber sido capaces de identificarla como la escena clave de la Theophoroumene de Menandro sin el acompañamiento de una etiqueta, pero para muchos otros, ésto podría haber sido simplemente una escena de tres músicos con coronas, una aulista y dos hombres músicos tocando dos "extraños" instrumentos, el pandero y los platillos, que se asocian generalmente con las mujeres. Y puede que no sea una coincidencia, que el principal interés del fragmento dañado y actualizado (puesto al día) de Pompeya sea, de hecho, el motivo musical de esta ilustración.

sábado, 30 de abril de 2011

LA OBRA THEOPHOROUMENE
DE MENANDRO

     Seguimos con la serie dedicada a los Mosaicos, Pinturas y Terracotas sobre la Theophoroumene de Menandro.


     En un artículo sobre la supervivencia de la Theophoroumene de Menandro, en los periodos helenístico y romano (Menander’s Theophoroumene between Greece and Rome) escrito por la Dra. Sebastiana Nervegna (Universidad de Sydney, Australia, especializada en teatro romano y griego), nos habla principalmente de una pintura fragmentada (Ufficio Scavi di Pompei 20545) y un mosaico fragmentado igualmente, que se encontraban en los almacenes de las oficinas de excavaciones de Pompeya, Ercolano y Estabia. Toda la información de este artículo y el siguiente estará basado en la información que aporta el artículo de la Dra. Nervegna.


     Reproduce un fragmento de la escena principal de la Theophoroumene de Menandro y proporciona nuevas pruebas e inicio del proceso de manipulación del modelo helenístico de esta ilustración. La flauta gigante que reproduce se puede identificar mejor como una tibia romana que como un aulos griego.

     De todas las escenas del drama griego que se identifican con seguridad, la Theophoroumene es una de las que está más ampliamente ilustrada, sino es la que más.

     Esta pintura pertenece a un grupo de más de 150 pinturas murales dañadas, que se pusieron a disposición del público en general, por primera vez, en una exposición celebrada en Turín en 1997 y publicada simultáneamente en el catálogo de la exposición (Mastroroberto, Marisa. 1997. “60: Musici ambulanti.” In Pompeii Picta Fragmenta, 107–8. Turín: Allemandi).

     Mastroroberto describe brevemente nuestra pintura mural, y la coloca en el tercer estilo, que tradicionalmente se fecha entre últimos del siglo I a.C. y mediados del siglo I, e identifica el tema como “músicos errantes”:
    
“Este pequeño panel conserva parte de una escena de inspiración teatral con dos músicos errantes que están haciendo música... El personaje de la izquierda es un panderero: él es robusto y fuerte, ya que produce el ritmo melancólico del pandero que está sacudiendo con su mano izquierda. Tiene las características vulgares y sin refinar de la máscara que lleva puesta – características que son típicas de los personajes de obras sátiras. Si bien los gestos del personaje masculino son libres e imponentes, los de la mujer aulista de la derecha son discretos. El tamaño y la máscara de la aulista – rasgos delicados, el cabello suelto sobre los hombros, expresión absorta por la música y afectada por el esfuerzo de soplar – indica las características de un personaje que necesita proporciones físicas femeninas para vestirse. El grupo de baile que en la Nueva Comedia toma el lugar del coro de la Comedia Antigua, estuvo generalmente compuesto por 4 personas: el panderero y la aulista, como en nuestro panel, y el platillero, todos con una máscara y seguidos por un niño o un enano. Por lo general son representados ante el muro de una casa o junto a una puerta. Ellos son los metragyrti, músicos errantes que adoran a Cibeles... Las escenas famosas de inspiración teatral, reproducidas en pinturas y mosaicos, se derivan de pinturas fechadas en el siglo III a. C. Entre ellas, las dos emblemáticas de la Villa de Cicerone en Pompeya, ahora en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, realizado por Dioscórides de Samos... La misma escena representada en uno de los mosaicos de Dioscórides ... puede se identificada en una pintura mural del 4º estilo en Estabia.”

     Podemos hacer una serie de correcciones a la nota de Mastroroberto, que es confusa y además confunde. Primero, este fragmento no reproduce “una escena de inspiración teatral”: reproduce una escena teatral, al igual que los otros monumentos que cita Matroroberto, los dos mosaicos firmados por Dioscórides de Samos y la pintura mural de Estabia que reproduce uno de los mosaicos de Dioscórides. Segundo, Mastroroberto asocia estas figuras con un “grupo de baile” que ella afirma haber sustituido los coros de la Antigua Comedia en la Nueva Comedia. No estoy segura de lo que este “grupo de baile” sería o debería ser; si se identifica con el coro de la Nueva Comedia, se observa que, a juzgar por las pocas referencias sobre los miembros del coro en las obras de Menandro, los coros de la Nueva Comedia se componen por fiesteros ebrios (utiliza la expresión “tipsy male revellers” que se puede entender como fiesteros o parranderos bebidos), a veces denominados como “los hombre jóvenes”.


     El hecho de que nuestra aulista lleve una máscara, una máscara femenina, excluye su identificación con el aulista oficial que acompañó a las representaciones dramáticas: se trata de un actor interpretando el papel de una hetaira (dama de compañía/prostituta), o más bien pretendiendo interpretar, a una flautista. La suposición general y probable, es que los personajes en la comedia, simplemente fingían tocar, mientras la música era proporcionada por el aulista oficial. El uso de una máscara de cabeza completa hace particularmente difícil tocar la flauta, y los actores, al menos la mayoría de ellos, no necesariamente tendrían esa habilidad musical.

     Hasta aquí la primera parte del artículo de la Dra. Nervegna, donde nos ha descubierto los fragmentos de otra copia de la obra Theophoroumene, y nos ha introducido en las modificaciones de adaptación, desde la pintura original griega a los mosaicos y pinturas romanas.

     En el siguiente artículo veremos un análisis sobre fragmentos de otro mosaico de reciente aparición.

sábado, 19 de marzo de 2011

TERRACOTAS DE MIRINA

Figura 1                                 Figura 2
Fotos: The Context of Ancient Drama, Eric Csapo and William J. Slatter
Figuras de Terracota encontrada en Mirina (Asia Menor)
Datan de siglo 2 a.C.

     A la izquierda (Figura 1) tenemos la terracota del platillero (19 cm de altura), en idéntica postura al platillero del mosaico de Pompeya, permanece en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas. A la derecha (Figura 2) la terracota del panderero, al que le falta el instrumento, se encuentra en el Museo Staatliche de Berlin.

     Extracto del libro: "Theatre in ancient Greek society", John Richard Green.

Entre el material teatral hay otro conjunto interesante de pruebas sobre la copia y adaptación y es una serie de figuras en terracota de Mirina en Asia Menor. Se puede demostrar que varios miembros del grupo son versiones en tres dimensiones de figuras tomadas de las primeras pinturas helenísticas de escenas de la comedia. La figura 1, por ejemplo, es un tocador de platillos de la escena clave de la theophoroumene de Menandro, que hemos visto reproducida en mosaico por Dioskourides.
...
También tenemos versiones de terracota del panderero de la misma imagen.
         
     En el libro "The context of ancient drama" mencionado anteriormente, nos comenta ambas figuras:

Las figuras fueron producidas para un mercado de masas relativamente de poco alcance, y es poco probable que entrara en su producción mucha originalidad o esfuerzo. En muchos casos podemos demostrar que fueron copias de otras figuras.

Las figuras reproducen los hombres jóvenes que tocan los platillos y el pandero del original del mosaico de Pompeya y Mytilene, pero muchos anteriores que cualquiera de los dos y ayudan a corroborar la fecha estilística del original a principios del siglo 3 a.C. Otras dos terracotas de Mirina reproducen el personaje y la postura de la figura 1: ninguna de ellas conserva las manos y pandero. La figura 1 y 2 dan pruebas para demostrar que las figuras de terracota a veces copian figuras de modelos que representan escenas específicas: posiblemente las figuras se vendieran en conjuntos que se organizaban imitando la escena.

     Cuando el autor en el párrafo anterior data el original del mosaico en el siglo 3 a.C., se refiere a la pintura helenística de las que fueron copias tanto las terracotas como el mosaico de Pompeya. 

domingo, 20 de febrero de 2011

PINTURA DE STABIAE
  

     Encontrada en la ciudad de Stabiae (muy cercana a Pompeya, y que corrió la misma suerte que ésta) en 1759. Su fecha de creación data del primer siglo de nuestra era, aunque muchos piensen que ésta es la pintura en la que está basado el mosaico de Pompeya, no es así, es posterior.

     Se conserva en el Museo Arqueológico de Nápoles, junto al mosaico y le asignan el mismo nombre. Su autor es desconocido. Su tamaño original es de 11x13 pulgadas, es decir, de unos 28x33 cm.

     Extracto del libro: "The Context of ancient drama". Eric Csapo y William J. Slater. Universidad de Michigan Press. 1995. Página 55 - 57:


Del periodo helenístico y romano, más de un centenar de pinturas, mosaicos, y relieves muestran una claro intento de representar escenas de las actuaciones dramáticas con gran estilo realista (mosaico de Pompeya, mosaico de Mytilene); varios de las más tardíos obras tienen etiquetas con el nombre del autor, título de la obra, e incluso número de la escena (mosaico de Mytilene). Sin duda todas las escenas cómicas identificables son obras de Menandro; todas las escenas trágicas identificables obras de Sófocles y Eurípides. Hay buenas pruebas que demuestran que algunas, sino muchas, de estas escenas son copias de famosos cuadros de principios del siglo 3º a.C. y por lo tanto, pruebas contemporáneas para la puesta en escena de la Nueva Comedia y temprana representación trágica helenística. Un gran número de los obras proceden las decoraciones de pared y suelo de las casas de los pueblos y ciudades de clase alta enterradas por el Vesubio en el año 79, en particular de decoración mural del tercer y cuarto estilo (aproximadamente desde 2 a.C. hasta 79), en las que fue práctica común incluir copias o adaptaciones de famosos cuadros greco helenísticas como si ellas mismas fueran cuadros que cuelgan de la pared.

La evidencia más clara procede de las múltiples copias de escenas de dos obras de Menandro, Theophoroumene, acto 2, y Synaristosai, acto 1. Las primeras versiones de ambas escenas son de mosaicos pompeyanos de finales del siglo 2º a.C. Una copia del primer siglo de la misma escena que el mosaico de Pompeya fue también encontrada en una pintura mural cerca de Stabiae. La existencia de copias en terracota del 2º siglo a.C. de cada uno de los hombres jóvenes de esta escena demuestra que las obras de Campania son copias de un original mucho anterior, el cual se puede fechar estilísticamente a principios del siglo 3º a.C.

...
Las evidencias sugieren dos posibles orígenes para estas escenas. La aparición de muchas de estas piezas en pinturas de Campania en la forma de cuadros trompe l’oeil (técnica pictórica que intenta engañar a la vista) y la demostrable procedencia de alguna escena de los primeros originales helenísticos sugieren la posibilidad de que los originales puede ser pinturas-ofrenda dedicadas en conmemoración de una primera representación victoriosa en la Dionisia ateniense (o en cualquier otra parte). Otra posibilidad es que los originales de estas escenas fueran pintadas como parte de un conjunto, quizás un programa decorativo para un edificio público. La coherencia en el trato de muchas de las escenas cómicas y trágicas parecen ir más allá de las características genéricas comunes al primer arte helenístico. Las escenas tienden a concentrarse en momentos claves de los dramas; se centran generalmente en interacciones animadas entre dos o tres figuras centrales, a veces con menores, integradas con las figuras presentes

     Los autores siguen mantenimento toda relación entre los mosaicos y el culto a Cybeles y a Dionisio.  En próximos artículos veremos las terracotas que se mencionan y algunos fragmentos de mosaicos que han salido a la luz hace poco tiempo.

lunes, 1 de noviembre de 2010

EL MOSAICO DE MYTILENE


     Encontrado en la casa de Menadro en Mytilene, junto con otras muchas escenas de obras suyas. Su fecha de creación data del siglo III después de Cristo.

     Se conserva en el Museo Arqueológico de Mytilene (Lesbos).

   La escena representada corresponde al acto II de la obra de Menandro Theophoroumene “La chica poseída”.

The Masks of Menander: Sign and Meaning in Greek and Roman Performance



Este mosaico quizás refleje un instante antes de la obra de Menandro respecto al mosaico de Pompeya.

Arktourus: hellenic studies presented to Bernard M. W. Knox on the occasion …
Muestra el nombre de los actores:
     - Lysias a la izquierda levanta la pierna derecha en una figura de baile, mientras toca los platillos.
     - Kleinias a la derecha, permanece quieto sujetando en su mano derecha un pequeño objeto redondo, mientras su mano izquierda parece descansar sobre el hombro del chico.
     - El niño no lleva máscara, lleva una túnica corta de color oscuro y un manto verde y azul y sujeta quizás una flauta u otro instrumento musical prestado.
     - Parmenon en el centro, un esclavo.


The context of ancient drama, Eric Csapo,William J. Slater
Tanto Lysias como Kleinias llevan guirnalda en la cabeza.

Los versos líricos de Theophoroumene sobreviven en papiro, probablemente del acto 2, ya que la música y la canción son poco comunes en la Nueva Comedia de la época de Menandro. Otro fragmento del texto parece provenir de la parte de la obra inmediatamente anterior a la escena ilustrada en el mosaico de Pompeya y de Mytilene:

LYSIAS? (narrando conversación): ... “Mis regalos,” - ¿me oyes? – dice la chica , “robaron mis regalos.” Dice él, “¿por qué quitártelos, ramera (puta)? ¿Cómo sabe que este muchacho se los dio a usted? ¿Qué hace el joven? Y, ¿por qué pasea sin usar una guirnalda? ¿Estás loca? Entonces, ¿por qué no se puede estar loco encerrado dentro?”

KLEINIAS?: ¡Eso es absurdo! Ella no está fingiendo, Lysias.
LYSIAS: Puede ser puesta a prueba. Si ella realmente está divinamente poseída, ella vendrá saltando aquí delante. ¡Toca (una melodía) de la Madre de los Dioses, o más bien de los Korybantes (sus sacerdotes)! Y tú, ¡colócate aquí por la puerta de la posada¡

KLEINIAS?: Si, por Zeus, ¡excelente¡ ¡Realmente excelente¡ ¡Me gusta esto¡ ¡Magnífico examen¡

El culto a Cibeles, la Madre de los Dioses, implicaba bailes desenfrenados y posesión divina. El fragmento lírico es un himno a Cibeles. Es evidente que una chica, probablemente el amor de interés de uno de los hombres jóvenes, está poseída por la diosa, pero los otros personajes consideran su conducta una simulación, hasta que ella aparece desde la posada en respuesta a la música como una serpiente encantada. El pandero, tocado por el hombre joven de la izquierda, los platillos, tocado por el hombre joven de la derecha, y la flauta (doble) están asociados con el culto a Cibeles. El flautista lleva puesta una máscara femenina; posiblemente este es el verdadero flautista oficial incorporado en la escena de la acción. El chico de la izquierda no tiene máscara y parece ser un extra, el asistente del flautista, u otro músico, ya que tiene una flauta en su mano. Tenga en cuenta que la puerta, probablemente la puerta de la posada mencionada en el fragmento, es una característica destacada en el fondo, indicando su importancia para la escena.

     De los textos anteriores podemos extraer que, este mosaico, al igual que el mosaico de Pompeya, provienen de escenas de la obra de Menandro "Theophoroumene" y que ambos mosaicos están relacionados con los ritos de platillos, pandero y aulos, que celebraban en honor de Cibeles y Dioniso.


viernes, 15 de octubre de 2010

EL MOSAICO DE POMPEYA

Scena Comica con Suonatori Ambulanti o en castellano Músicos Ambulantes.
Autor del mosaico que firma arriba a la izquierda: Dioscorides de Samos.
Su fecha de creación ronda sobre el siglo I a.C.
Es copia de una pintura griega del siglo III a.C.
Fue encontrado en la Villa de Cicerón (Pompeya) en Abril de 1762.
Su tamaño original es de 41 x 43 cm.

     En la escena podemos ver a un enano o niño pequeño con un cuerno en la mano, posiblemente un asistente del flautista o mero espectador, un flautista con una flauta doble (aulos), un hombre que lleva unos platillos idénticos en tamaño y forma a los utilizados en los verdiales y otro hombre que lleva un pandero grande, sin sonajas y adornado con pequeños lazos. Los dos hombres llevan la cabeza adornada con coronas de hiedra y dan sensación de movimiento, mientras que el enano y el flautista parecen estar quietos. Todos menos el enano llevan máscaras.

     Esta escena ha sido encontrada igualmente en pintura y en otro mosaico, todos posteriores a éste. También se han encontrado figuras en terracota del platillero y el panderero en semejantes posturas. Las veremos en posteriores artículos.

     Extracto de la tesis doctoral de Faustino Porras Robles, nos habla del aulos (Auletrix de Osuna) en “Los Instrumentos Musicales en el Románico Jacobeo: estudio organológico, evolutivo y artístico-simbólico”, publicado en la edición digital de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2007.

El aulos es el instrumento de viento más característico e importante de la cultura clásica griega (s. VII – IV a.C.) desde la que será irradiado a diversas zonas de influencia, entre ellas, la Península Ibérica. Conocido también como Kálamos, estaba formado por dos tubos de caña, madera, hueso o marfil que poseían originalmente de tres a cinco orificios en la parte delantera y, probablemente, otro para los pulgares. Ambas cañas se introducían en la boca y se mantenían separadas adoptando forma de “V” tal y como podemos apreciar con claridad en el relieve que nos ocupa.
...
Desde un primer momento su finalidad va a ser muy variada aunque siempre se asociará con actividades realizadas al aire libre o en grandes espacios por su sonido potente y penetrante: acompañamiento de banquetes y festines, procesiones, coros danzantes y dramáticos e, incluso, eventos didácticos para jóvenes. Su utilización religiosa también fue muy frecuente puesto que era el instrumento principal, junto con los krotalá (crótalos y castañuelas) y los kymbala (platillos), en los cultos de Dionisos, Cibeles y orgiásticos en general.
...
En época helenística, desde el siglo IV a. de C., será “exportado” Etruria y Roma donde, como ya hemos comentado, será conocido como “tibia” y utilizado con los mismos fines y funciones. Una de las principales innovaciones llevadas a cabo en territorio romano será la adición, al tubo más largo de las tibias impares, de un pabellón sonoro formado por un cuerno de vaca; este instrumento, conocido desde entonces como tibia phrigya, mucho más potente y sonoro que la tibia par, sin pabellón, denominada tibia lydia, alcanzará una enorme difusión en territorio romano desde que, en el 204, sea reconocido oficialmente el culto orgiástico a Cibeles.

     Ésto nos da una certeza sobre el papel del enano, que permanece junto al flautista del aulos como asistente del mismo, portando el cuerno de vaca.

     Los instrumentos de cuerdas representaban lo culto, por esto la lira siempre estaba en contraposición con el aulos, que representaba el desenfreno.

     La combinación de instrumentos más común para la celebración de rituales religiosos en Roma fue la flauta, el pandero y los platillos (History of Art: The Western Tradition, Autor Horst Woldemar Janson, Anthony F. Janson,publicado por Prentice Hall PTR, 2003).

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Dos recortes de prensa


1. Periódico ABC. 24 de Agosto de 1965
Málaga es un estado de animo además de una ciudad
    
     Artículo de Jorge Delgado donde nos habla de nuestra Málaga y de nuestras coplas de Verdiales.



2. Periódico La Vanguardia. 18 de Abril de 1975
La Banda de "Verdiales del Capitán", a Londres.

     Noticia sobre el viaje que realizó la Panda de Verdiales del Capitán, con una pareja de baile de la Sección Femenina, a Londres, para actuar en el "Bach Festival".

     Todavía hoy día me encuentro artículos  donde en vez de utilizar la palabra Panda, hacen uso del término Banda, que aunque puedan significar lo mismo, no es lo apropiado.


domingo, 29 de agosto de 2010

Venta El Túnel 1967

      En el periódico La Vanguardia del día 31 de Diciembre de 1967, aparece la noticia del concurso de verdiales celebrado en Málaga, que aunque no lo especifica, sabemos que es en la Venta El Túnel.

     En el pie de foto nos habla de la VII edición del concurso, dato que contradice las demás numeraciones de ediciones, ya que según esto se empezó a numerar en 1961, que llamé edición 0 en un artículo anterior. Con la numeración actual debería ser la VI edición.

     Es curiosa la forma de llamar a los fiesteros o verdialeros: "Pandista".

    Pero lo realmente interesante del artículo es la foto en la que aparece Antonio Cruzado Aguilar "El Rubio de las Casillas", con su característica forma de llevar el sombrero y de sentir la Fiesta.



CONCURSO DE VERDIALES EN MALAGA
Con motivo de la festividad de los Santos Inocentes, se ha celebrado en Málaga el VII Concurso de Verdiales que organiza el Ayuntamiento de aquella ciudad. Resultó ganadora del primer premio en la modalidad de "choque" la panda de Santo Pitar. En la modalidad de "atavío" ganó la panda de Almogía. Los turistas malagueños que asistieron a las actuaciones se divirtieron mucho. En la foto, un pandista con gesto pleno de humor, tocal el pandero. (Foto Europa Press.)

martes, 3 de agosto de 2010

AHMET VASIF EFENDI
PRIMER EMBAJADOR TURCO

     En mis inmersiones por las hemerotecas encontré una noticia curiosa en un diario curioso:
 
 
     Durante siglos hubo una constante lucha por el dominio del Mediterráneo, pero la perspectiva cambió durante el reinado de Carlos III que en 1738 había comenzado las negociaciones con los turcos.
 
     Carlos III y su ministro Floridablanca tomaron la iniciativa enviando en 1779 su embajador a Estambul para negociar la paz. En 1783 se firmó un tratado de paz entre España y la Sublime Puerta, por el que se reconocía a los españoles la libertad de comerciar por todo el Mediterráneo de dominio musulmán.
 
     La Sublime Puerta para responder a la misión española decidió enviar a España a Ahmet Vasif Efendi, un distinguido historiógrafo, como embajador temporal.
 
     Vasif Efendi llegó a Barcelona el 28 de Julio de 1787, donde estuvo algún tiempo y desde donde salió para Madrid.
 
     Durante su estancia en Madrid, el rey, ordenó a cada uno de los notables de aquí que invitaran a comer a Vasif Efendi, ofreciéndoles igualmente su música, la cual no era del agrado de él.
 
     Entre todo su séquito, el Sr. Enviado Vasif Efendi, traía músicos para que le interpretaran su música:
 
Extracto del Diario Curioso, Erudito, Económico y Comercial
20 de Septiembre de 1787


Por la tarde á las quatro y media volvió el Sr. Enviado á su casa en el coche del Sr. Capitan General, é inmediatamente dió á las Señoras que encontró en ella una música turca, que se componia de dos flautas dulces, un violin, una trompa marina y un pandero, y uno de los Turcos cantó algunas letrillas en árabe, durando esta funcion hasta la noche.

    En este grupo de músicos, que incluía la comitiva del Embajador turco, podemos apreciar un antecesor de nuestra Fiesta de Verdiales, de las rondas de Albacete, de las cuadrillas de Almería y Murcia, del trovo alpujarreño, del chacarrá del campo de Gibraltar... Además comparte algunos instrumentos con los de nuestro célebre Mosaico de Pompeya, del que trataremos en otro artículo.

jueves, 8 de julio de 2010

EL LAGAR DE LA VIÑUELA
ARTURO REYES 1897 (III)

Monumento a Arturo Reyes - Parque de Málaga
Foto extraída de Wikipedia

     Como anexo al artículo, relaciono todos los nombres y apodos relevantes a los que se hace mención en la novela. He contrastado que muchos de ellos son conocidos por nuestros mayores, y sé que a muchos les traerá algún recuerdo que otro.


Salustiano "El de Casariche"                  Juan "El Cantudo" 
José “El de Utrera”                               Antonio "El Pájaro"
Toñico “El de la Encrucijá”                   Iñigo Pedrosa
Ortega “El de Casaya”                           Belloto
Tovalín                                                  Currita "La del Aceitero"
Salvaorico (maestro de Los Verdiales)   Curruco "El de Mendieta"
Don Lesme                                            Juan "El Chacho"
Santiago                                                Rosita "La de los López"
Toñate (cartero de Almogía)                 Tío Musarañas
Sacristiana                                            Toñuela "La del Molino"
Parroco de la Viñuela                            Estébanez “El Cojo” 
Antonio “El Arrabalero”                        Antoñico “El Nomeapuntes”
Juanillón “El ventero”                           Tía Zerona
Dolores “La Viñuela”                             Chuchumecas
Pepe “El Chivatín”                                Calderón
Antoñico “Melones”                              Millán
Tovalico “El Testaferro”                        Cornetín “El porquero”
Sebastián Cárdenas                               Cuco
Alfonsico Ribalta                                   Rubiato de Osuna
Sebastián Brioso                                    Pepe Estebanez
Gonzalo (hijo del posadero de Casabermeja)
Niño de Morón                                      Morenos de Quintín
Chato de Benamejí                               Tío Quintanilla (panadero Pto de la Torre)
Urdiola                                                  Garduño (tabernero Puerto de la Torre)
Cabrera “El Potronsillo”                        Mangano (estanquero Puerto de la Torre)
Enrique Miranda “El de Almogía”          Anselmo el Currinchela
Mazagatos                                             Antonio el Manchao
Toval “El Churumbero”                         Juan el Chiripero
Anselmo                                                Pepita la Afligía
Juliana “La Pecosa”                              Centenera
Araceli

     Igualmente, durante el discurrir de la novela también se mencionan muchos lugares conocidos y próximos al Lagar de Zapateros.


Lagar del Fraile                                    Lagar de Ponce
Cortijo de Finojoz (¿?)                         Calle del Negrete de Almogía
Puerto de la Torre                               Mirandola
Ermita                                                 Jotrón
Casa de la Palomas                               Roalabota
Cortijo de Millán                                  Caserío de los López
Venta de las Palomas                           Barranco del Sol
Cañailla de Ponce                                 Cortijo de la Lechuguita
Parador de San Rafael

     Al margen de todo lo ya expuesto, os dejo la bella descripción que hace Arturo Reyes del Lagar de Zapateros:


La casa del cortijo se parecía á todas las de los contornos; había sido edificada bajo la dirección del arquitecto del partido – un peón de albañil retirado del oficio,- y estaba formada por un portal y anteportal en una pieza entrelarga, con una puerta frente á la de la calle que ponía en comunicación con otro aposento, en uno de cuyos ángulos, sobre enorme fogón, veíase una gran caldera fuera de uso.

Desde esta misma habitación podíase salir á los corrales, ó penetrar en la bodega llena de enormes tinajas, ó ascender al piso principal, compuesto de amplísima antesala, y un pequeño corredor con varias habitaciones, utilizadas unas como graneros y otras como dormitorios.

El anteportal era, por decirlo así, la vivienda común, y en su decorado veíase tanto la mano hacendosa de Dolores como la de su pulcrísima antecesora: blancas las paredes; en la alacenas, sin puertas, limpísimos los platos y los objetos de cristal, y a demás adornados con matas de romero; sobre la chimenea los peroles como ascuas de oro, y encima de la segunda puerta, en apolillado marco de caoba, un San Juan Evangelista en cromo capaz de hacer escéptico al más creyente.

Diez ó doce sillas de pino blanco y aneas; cuatro cántaros colocados en correctísima formación en la limpia canterera, un mesa enorme y tres escopetas vizcaínas, colocadas en la pared en forma de trofeo, completaban el rústico mobiliario.

      De la era y la trilla nos cuenta:
La cumbre aplanada del monte colindante con el camino forma, uniéndose á la carretera, hermosa planicie de donde arranca, como ya hemos dicho en capítulo anterior, el pedregoso carril que conduce al cortijo.

En esta planicie de tierra roja, que por dos lados muere en las faldas de los colinas, y por las otras en dos pintorescas cañadas, al lado de un corral, destácase la era donde los del lagar trillan el grano, y desde la cual se dominan los montes salpicados de caseríos, que van á morir en las estribaciones de la sierra de Antequera.

Era la hora en que el sol se despide; sus últimos resplandores cubrían de oro y de púrpura el encendido ocaso; iluminábase el celaje con todos los colores del iris en maravilloso desconcierto, y las cumbres recortaban con sus crestas desiguales el diáfano horizonte.

Todo yacía en religosa quietud; sólo era turbado el silencio por el canto dulce y quejumbroso de la trilla, interrumpido á veces por el acordado grito con que anima, de cuando en cuando, á la fatigada cobra el rústico cantaor.

Era Bernardo el que cantaba; veíasele á los últimos reflejos de la tarde, de pie sobre el ligero trillo, en una mano el ramal con que dirigía los robustos caballos, en la otra crujiente látigo, echaba hacia atrás la gallarda figura, recorriendo la era en todas direcciones, mientras Dolores, viergo en mano, cuidaba de que no rebasase el círculo la desgranada espiga.

viernes, 2 de julio de 2010

EL LAGAR DE LA VIÑUELA
ARTURO REYES 1897 (II)

Portada de F. Juvé


     Seguimos en el Lagar de Zapateros, donde, además del relato que más adelante transcribo, cabe destacar el uso en dos ocasiones del gentilicio “verdialeño”, para referirse a la procedencia de Agustín, y "verdialeñas" para referirse a las mozas de los Verdiales.

... pero al lado de éste luchaba el deber, siempre respetado por el bizarro verdialeño, en cuya ayuda ...
... algunos días antes dieron principio los preparativos para recibir de un modo solemne casi al ínclito verdialeño; ...

 ... rodó el candil sobre las engalanadas verdialeñas; ...

     El autor nos explica como era costumbre realizar las fiestas del día de San Juan:
Era día de San Juan, y grandes y chicos, ricos y pobres, se dispusieron todos á celebrarlo, como es costumbre en los Verdiales desde los tiempos de Matusalén y la Nanica, según hubo de afirmarme uno de los subarrendadores del caserío de los López, lugar siempre elegido para situar en él el real de la feria.

     Y las actividades que se realizaban:
El programa era el de siempre: tiro de gallos, baile en la tienda, en un á modo de colgadizo de cañas y lonas levantado en un planicie frente al cortijo, y todo esto, como es natural, aderezado con su poquito de murga y su mucho de peleón y junquera.

     Tras el tiro de gallos y antes de que una pequeña trifurca entre dos de los tiradores llegara a mayores:

En aquel instante llegó el primer grupo de mocitas escoltadas por sus decrépitas progenitoras; los cortijos inmediatos empezaron a dar su contingente de mozas en sazón; las primeras fueron las Chuchumecas, las segundas las de Calderón, y así sucesivamente fueron llegando, en alegres bandurrios, las de estebanez, las de Millán, las de Negrete, la quinta esencia de lo bueno y lo bonito de todos los Verdiales.

La orquesta no se hizo esperar: una guitarra, un violín, unos platillos y una pandereta la componían; las sombras empezaron á enseñorearse del panorama y el cielo á esmaltarse de estrellas; sentáronse los concurrentes – debidamente separados por sexos – bajo el renegrido toldo; la brisa era fresca y perfumante; el aguardiente empezó á circular por cubas casi de mano en mano; hizo resonar la murga sus sones melancólicos; un candil enorme pendía del techo de la choza; Juanico el Morisqueta cantó con acento dulcemente timbrado:

Partío e los Verdiales
er de las mejores viñas
y más ricos olivares,
aquí quiero yo a una niña
con los labios de corales.

- ¿No oyes, zagal? Canta tú – dijo a Bernardo el tío Antón.

- Ese mozo no canta más que elante e la Virgen de los Dolores – exclamó Rosita con tono desdeñoso y mirando al de Casariche con despecho.

. . . . . .

- Eso pá aluego, pá más tarde; ahora voy á bailar con Pepita Chuchumeca.

Y sacando los palillos prendidos con múltiples cintas de colores, los repiqueteó, levantándose á la primera invitación de su amiga.

. . . . . .

Pepa y Rosa bailaban con admirable soltura, creciéndose de modo tal al són de la música, que sus cuerpos, generalmente rígidos y torpes, parecían adquirir en el rimado ejercicio suave eslasticidad graciosa esbeltez y típicas elegancias.

El baile tiene lugar en un palmo de terreno; en él la alegre pareja ora se arrullaba con los brazos arqueados airosamente, ora separábase desdeñosa para volver á unirse llena de pasión; ya, sin perder un compás, perseguíanse las bailadoras con graciosos recortes y bullangueras alegrías; ya serenas y casi inmóviles, y en dulcísimos enervamientos, aparentaban rimar el beso y el suspiro.

Ya iban a terminar Pepita y Rosa, y ya se disponían á sustituirlas otra pareja, cuando hacia los pencares resonaron algunos gritos roncos; todos los hombres corrieron hacia allá atropellando á las bailadoras; los de la murga colocaron en alto los instrumentos para salvarlos de la catástrofe; rodó el candil sobre las engalanadas verdialeñas; pusieron éstas el grito en el cielo; los más débiles rodaron ante los más vigorosos.

     Como ya nos pasara con la novela de Ricardo León de 1909, tenemos, en esta novela, otra copla que ha llegado a nuestros días de forma muy parecida, y que por lo tanto tiene más de 113 años.

          Novela                  SP Panda de Verdiales          LP Panda de Verdiales
         Lagar de                         de Almogía                  de los Montes de Málaga
        la Viñuela                      Columbia 1966                     MoviePlay 1971

 Partío e los Verdiales,          Partío de Verdiales                  Partío de Verdiales
er de las mejores viñas        partío de muchas viñas            partío de muchas viñas
  y más ricos olivares,        estoy queriendo una niña            y de muchos olivares
aquí quiero yo a una niña     que no lo sabe su mare        yo estoy quiriendo una niña
con los labios de corales.     que no lo sabe su mare.           y no me la da su mare.

      En la siguiente y última parte de este artículo, voy a incluir una relación con todos los lugares relevantes que se nombran en la novela, así como los nombres de personas y apodos que aparecen.